in

Primeras impresiones de ‘Rumbo a la gloria’, episodio 2 de Hammer and Bolter

La serie de Warhammer+ de historias cortas es otra de las grandes protagonistas de Warhammer+ en su sección de animación. Hoy hemos podido disfrutar de este segundo episodio.

Cada semana iremos comentando nuestras primeras impresiones de la serie Hammer and Bolter de Warhammer+, cuyos dos primeros capítulos ya están disponibles en el servicio online de WarhammerTV. ¡Ojo, porque todo lo que hay en este artículo son spoilers!

Bound for Greatness (Rumbo a la gloria) es la segunda historia corta de la antología Hammer and Bolter, si bien es en realidad la tercera en estar disponible tras el estreno anticipado y en abierto del tercer capítulo de la serie el pasado 21 de agosto. Una vez más nos encontramos ante un episodio de unos 18 minutos con animación con influencia del Samurai Jack de Tartakovsky, buscando escenas más cercanas al formato cómic que al cinematográfico.

En el capítulo conocemos al Adepto Neath, uno de los siervos de una gran biblioteca imperial que proporciona conocimiento a distintos sacerdotes y predicadores para llevar la palabra del Emperador a los ciudadanos del planeta Antioth. El ambiente del capítulo es opresivo, consiguiendo que la enorme biblioteca parezca inabarcable. Además del propio guion, con mucho lenguaje visual y pocos diálogos, la música envuelve todas las escenas de una manera que recuerda a capítulos de la serie Black Mirror.

La única tarea de Neath y del resto de adeptos es contar de manera interminable los tomos de la biblioteca, que deben ser siempre los mismos. Continuamente se les informa por altavoces que no deben leer ni hablar, algo en lo que insiste también el líder de los adeptos, un Prefecto que le explica a Neath que el conocimiento corrompe.

Sin embargo Neath tiene visiones de horrores demoníacos que le incitan a saber más, a abrir los libros. Se los saca como puede de la cabeza, pero un día contempla desde la lejanía cómo el Prefecto entrega tres tomos a un sacerdote de la Eclesiarquía y su séquito. Eso coincide con algo sorprendente: al contar libros, como cada día, falta uno. Se lo cuenta a un compañero adepto que parecía querer hablar con él, pero hasta ahora no le había hecho caso. Este tal adepto Bole desaparece de un día para otro, pero Neath encuentra un nuevo tomo en el hueco del que faltaba.

Tanto la animación como la música nos llevan a un horror onírico lleno de tonos azules y rosáceos cuando Neath descubre que ese tomo está encuadernado con la cara de Bole. Además, al abrirlo, los fragmentos que mencionan al Emperador pasan a mencionar a Tzeentch. Al leerlo, el adepto Neath muere horriblemente al más puro estilo lovecraftiano. Su rostro es ahora la portada de un nuevo tomo de los que el Prefecto entrega a los sacerdotes cada día para que prediquen, sin saberlo, las virtudes del Dios del Cambio.

Una sombra con forma de Señor de la Transformación de Tzeentch surge tras el Prefecto, y poco a poco, gracias a la Eclesiarquía de Antioth, va cubriendo todo el planeta.

Este segundo episodio tiene un nivel de inmersión narrativa mucho mayor que el primero, consiguiendo que en todo momento el espectador no pueda escapar del ambiente opresivo de la vida del adepto Neath. Si bien cada episodio se plantea como autoconclusivo, estamos ante el primero de los tres que inauguran Hammer and Bolter que podría tener continuación en episodios o temporadas futuras.

Primeras impresiones de ‘La Mano de la Muerte’, episodio 1 de Hammer and Bolter

El sorteo extra de agosto 2021, en directo