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Miniaturas de la semana: servoterror lobo espacial y Guilliman

¡Bienvenidos a nuestra sección orientada al hobby en el mundo de Warhammer 40k! Como cada semana, aquí tenemos una nueva entrega.

Hoy tenemos dos miniaturas de la mano de Sergio Cabanillas, cuyo trabajo podéis seguir en su página de Facebook de la VI Legión Hijos de Russ en la que enseña una gran cantidad de miniaturas, todas de gran calidad de pintado. La primera miniatura es una curiosa conversión de un servoterror de los Caballeros Grises adaptado para los Lobos Espaciales. ¿Que cómo es eso posible? Sergio nos lo cuenta:

La tormenta había remitido en esta parte del planeta. Los silbidos de las descargas de los bólteres ya solo eran pitidos que aún resonaban en los oídos de los fenrisianos que aún quedaban en pie, y en esa complicada calma el silencio solo desaparecía con las pisadas de las armaduras en la nieve.

Logan Grimnar, señor del capítulo, inspeccionaba el manto de sangre y acero que había dejado la invasión de los Mil Hijos en los alrededores del Colmillo, cuando varias montañas de chatarra que se elevaban por encima de la media llamaron su atención.  Eran varios servoterrores fulminados por Magnus el Rojo durante la batalla; tumbarlos de un sólo destello de energía psíquica era una proeza que hacía comprender el poder horrendo y terrorífico que el Caos le dio al convertirlo en Príncipe Demonio.

No parecían más que amasijos inservibles salvo uno de ellos. Sus daños no parecían excesivamente graves.
¡Sacerdotes! -gritó con su voz ronca- Comprobad si se puede rehabilitar esta unidad.
Dos sacerdotes de hierro acudieron y ayudados por sus servobrazos comenzaron a inspeccionar la enorme armadura.
El núcleo está intacto, solo hay daños estructurales leves, es posible habilitarlo de nuevo, señor.
Bien, llevadlo a la fortaleza. Lo quiero listo lo antes posible, los demonios caerán aplastados bajo su fuerza como cucarachas. Nunca se tienen recursos suficientes cuando se trata de devolver demonios a la disformidad.

Como gran fan de los imanes, sobre todo en miniaturas grandes con varias opciones, a todas las variantes de la caja se les han insertado imanes, en el dorso de las manos, o en los tubos que van de la espalda a las armas de los brazos, que tampoco van pegadas para que se puedan poner y quitar.

Removí las piernas y las di otra postura con masilla para que fuera más dinámica, subiendo una de ellas a una roca hecha con corcho sobre la peana.

Las marcas de la figura más significativas de los Caballeros Grises fueron tapadas con masilla y se pusieron calcas e insignias de los Lobos Espaciales en la figura para darle la temática del capítulo.

Para el guardia del lobo se utilizaron bits de la caja de cazadores grises de Lobos Espaciales.

La espada fue hecha con aerógrafo, era la primera vez que hacía una con aerógrafo y sin duda repetiré para mejorar la técnica. El resto de la miniatura de hizo con pincel.

Pero esta miniatura no es la única que nos trae Sergio esta semana. La segunda miniatura es más frecuente, pero no por ello menos espectacular: el Primarca Roboute Guilliman.

Tras la búsqueda de ejemplos lo primero que tuve que resolver es mi desacuerdo con algunos puntos que tenían en común en el pintado todas las minis que encontré incluidas las fotos oficiales de Guilliman: los dorados (excesivamente poligoneros), los azules, chillones o brillantes y que aportaban poco realismo a la temática de un milenio oscuro en el que nos sitúa el trasfondo, y la expresión de la cara o color del pelo, que no llegaba a parecerse ni a las ilustraciones con su pose de noble y justo defensor del Imperio ni a un Primarca que está partiendo demonios por la mitad con su espada. Evidentemente la figura se encuentra en la batalla con lo que había que darle mala leche a su gesto.

Pinté la peana primero, añadiendo un poco de arena con cola blanca para tapar la peana completamente e integrarla en la pieza de escenografía de plástico del kit. La escultura del águila fueron tres capas de pinceles secos de bronce oscuro a un bronce luminoso muy sutil. El marine muerto siguiendo con el trasfondo sólo podía llevar los colores de Nurgle.

Se pintó aparte la espada, la mochila, el bólter, las dos hombreras y las dos cabezas, el resto se montó de una sola pieza; tomé la decisión de imprimarla en oro de Vallejo, para rellenar los huecos de azul, y no al revés, decisión importante que creo fue acertada ya que con un macragge blue aguado el azul se mete bastante bien por los huecos de la armadura y el oro sobre el azul hubiera corrido el riesgo de manchar constantemente la parte azul al pintar los ribetes dorados.

Tras el azul y el dorado una capa de tinta casera negra, y luego otra marrón encima. El negro para las sombras y el marrón para ensuciar, el resultado en el oro ya era excelente.

Solo hubo que volver a iluminar con el mismo oro y detallando las sombras la parte dorada la armadura, para más tarde mezclar macragge blue con calgar blue para iluminar el azul, y aguado para dejar ver la parte azul más oscura que había debajo. Las últimas luces se dieron con calgar blue. El resultado fue el esperado: más sucio, más oscuro y más realista que las imágenes de esta miniatura que habitualmente se suelen encontrar. El proceso fue el mismo en todas las piezas restantes menos la espada, que se hizo entera a pincel con capas muy finas y aguadas una encima de otra, al igual que en las transiciones. En este orden de uso Khorne red, troll slayer orange, yriel yellow y mención especial al amarillo claro de Vallejo que da muy buen resultado para luces extremas en el fuego y en las lámparas o elementos con luz eléctrica aplicado como última capa.

Las dos cabezas se imantaron y como se ve en una de las fotos dentro de la armadura con masilla verde se puso el imán de anclaje.

La cara descubierta se pintó respetando las facciones de los pómulos cerca de los labios con cuidado para darle el gesto serio, una expresión con determinación y llena de fuerza, en la que los ojos se mantienen en blanco porque está usando su poder psíquico para mantener prendida la espada del Emperador.

El pelo se hizo con marrones amarillentos a pinceladas finas de atrás adelante, (porque el rubio platino aunque lo siga llevando Cañizares ya se pasó de moda) dando de nuevo un toque más oscuro a la figura.

Es una miniatura en la que es muy difícil de obtener el resultado que se puede tener en la cabeza antes de empezar a pintar y espero que esto os ayude a los que aún tenéis el trabajo por hacer.

Videoanálisis del Codex: Marines Espaciales y las imágenes con más calidad

El vídeo de presentación del Codex: Marines Espaciales