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Miniatura de la semana: Capitán de los Exarcas Solares en armadura Gravis

Hoy tenemos una miniatura de Capitán Primaris con esquema de color de los Mil Hijos pre-herejía. Su pintor nos lo explica en nuestra sección semanal dedicada al hobby.

Nos explica Quique (al que podéis seguir en su instagram) que lo pintó como regalo de cumpleaños para un amigo que colecciona un ejército de NO-Mil Hijos (se enamoró de las miniaturas y el esquema de color pero es leal hasta la médula al Emperador). Entre Quique y su amigo han definido un buen trasfondo para el Capitán Tadeus y sus Exarcas Solares:

El capítulo de los Exarcas Solares tiene su origen en una extensa representación diplomática del la XV Legión enviada por el Primarca Magnus el Rojo a dar testimonio en el Concilio de Nikaea y perdida en la disformidad antes de haber tenido oportunidad de presentar su caso. Declarada Perditus por las autoridades del imperio, y olvidada tras los catastróficos sucesos de la Herejía de Horus, esta pequeña pero notable fuerza (para los estándares del 41° Milenio), único resto de su ya extinta Legión, vino a emerger de la disformidad durante la era de la Apostasía sin que para sus integrantes hubiera transcurrido más que la duración de un viaje ordinario por la disformidad. En su ingenuo camino a Terra, dispuestos a dar cumplida satisfacción a un testimonio que hubieran de haber dado en un Concilio ya largamente concluido, tuvieron que hacer escala técnica en Marte para reparar algunos daños sufridos por la flota en su aparentemente corta travesía. Y allí, por fortuna para ellos, contactaron con una de las pocas personas que aún recordaban los tiempos de la Cruzada y -cosa aún más importante- estaba dispuesto a ayudarles: el heterodoxo Archmagos Belisarius Cawl. Éste, a quien los Mil Hijos no pudieron ocultar su naturaleza -pues había tratado en persona a la Legión- les informó de su apurada situación: había transcurrido largo tiempo, su Legión ya no existía y era el fin para ellos si se descubría su verdadera naturaleza.

Fue en Marte pues, secretamente, donde se selló un pacto entre estos extraños compañeros de viaje. Belisarius Cawl, a cambio de muestras de su semilla genética para sus experimentos -y quizá otros servicios no tan sencillos- encubriría su existencia bajo un manto de desinformación. Y usando tanto su influencia cuanto la anárquica situación del Imperio en el período, les proporcionaría un planeta donde establecerse y pasar desapercibidos bajo la apariencia de un capítulo sucesor de los Ultramarines: Pretoria, situado en el borde exterior de Segmentum Solar. Allí deberían adaptarse a la enseñanzas del Codex Astartes, tomar nuevo nombre (aunque en un juego muy peligroso mantuvieron casi intacta la heráldica de su Legión original) y borrarse la memoria para proteger el secreto. Un secreto que desde entonces solo conocerían el Señor del Capítulo y su Bibliotecario Jefe. Así se enterraron bajo el olvido, y desde los tiempos del retorno, hasta el fatídico surgimiento de la Cicatrix Maledictum, la historia de los Exarcas se caracterizó no sólo por un historial sin tacha en el combate contra todos los enemigos del imperio, sino, más aún, por unas profundas y nada casuales enemistades. Con los Lobos Espaciales, que por natural instinto saben que no son lo que dicen ser. Y con Ahriman, que sabe quienes son y les persigue por instinto natural.

Con el inicio de la Cruzada Indomitus una compañia de Marines Primaris especialmente supervisada por Belisarius Cawl, y al mando del Capitán Tadeus, ha sido asignada para servir en el capítulo. Oficialmente su misión no es distinta a la de otros Primaris repartidos por el imperio y destinados a reforzar las filas de los capítulos en estos tiempos oscuros. Pero en este caso no todo es lo que parece: el Capitán Tadeus tiene agenda propia y guarda un terrible secreto. Un secreto muy antiguo que bien podría acabar con la existencia del capítulo. O condenarlo a un destino incluso peor…

Respecto al proceso de pintado, lleva una capa base de metálico, en este caso leadbelcher y tinta agrax por las ranuras. Una vez seco le hice unas iluminaciones con una mezcla de metal medium y leadbelcher y unos perfilados con retributor gold. Una vez todo seco le di una capa finita con spiritstone red para darle ese rojo tan llamativo.

La capa está hecha con una base de zandri dust, otra de ushtabi bone y una vez seco fui degradando hasta el blanco puro.

Para la peana usé un trozo de corcho que puse sobre la peana y le apliqué atrogranite derbis así como a la peana misma para «soldarlo», un poco de nieve y algún arbusto. El hielo lo hice con pintura craquelada (siempre un misterio como se quebrará), pincel seco blanco y luego un lavado en turquesa, para acabar perfilando las ranuras con blanco de nuevo.

¡El ganador del sorteo de septiembre posa con su premio!

La próxima semana, el Codex de Guardia Imperial con 8 regimientos y mucho más