Kill Team: Drukhari

Ah, joven Drukhari, parece que todavía tienes mucho que demostrar, y no va a darte nadie nada gratis en la Ciudad Oscura, aparte de una muerte rápida o no ¿Quieres llamar la atención de nuestro Arconte? Pues más te vale que destaques en estas escaramuzas, porque nadie te va a dar el mando de un ejército por tu cara bonita. Bueno bonita… he visto caras mejores. Era un decir.

Pero no te preocupes, incluso ilegítimo como tú puede llegar a algo en nuestra Kábala. Grábate a fuego mis enseñanzas, y más vale que no me hagas perder el tiempo con patéticas y lamentables historias de fracasos.

Los Drukhari somos veloces, mortíferos y tenemos un armamento superior. Pero no esperes mantener una posición, estamos hechos para la velocidad, y no para mantener posiciones ¿Quién quiere mantener nada? Golpea primero, golpe fuerte. Sin piedad.

Sin embargo, cuanto más luches más fuerte te volverás, al estar rodeado de la ruina de tus enemigos. El poder del Dolor es algo que debe respetarse, y nuestros enemigos deben temerlo. Y no te olvides de las Hekatarii y sus drogas de combate. Ver a una luchando en mitad de un combate intenso es una experiencia que debe degustarse siempre que hay posibilidad.

¿Qué te voy a contar de los Kabalitas que no sepas ya? Tu rifle cristalino es un arma que envidia toda la galaxia, por su capacidad de tumbar a cualquier objetivo. Y nuestro armamento de luz oscura es el terror de civilizaciones…

Las Hekatarii y su armamento, brutales en el campo de batalla. Si pensabas que solo usaban sus artes en la arena, eres un necio. Y como no se te ocurra darles su paga, entonces serás un necio muerto.

No todo es armas y tropas, aspirante. También tendrás que demostrar un ingenio y astucia afilados, tan afilados como tus cuchillas. Y para ello, los Drukhari tenemos una serie de tácticas que nos hacen despuntar todavía más en combate. Aquí tienes unos ejemplos.

Luchar y desaparecer hace que después de disparar con una miniatura en la fase de disparo, esa miniatura pueda moverse hasta siete pulgadas, como si estuviese en la fase de movimiento. Genial para disparar a algún torpe Monkeigh y retirarte donde el simio no pueda verte.

Con la granada atormentadora, mejorarás la munición de los lanzagranadas fantasma, haciendo que el muy cobarde se mate a sí mismo, o se muera del susto. Una experiencia deliciosa, que todo Drukhari debería presenciar al menos una vez en la vida.

Eso fue todo, aspirante. Retírate y asimila el conocimiento que se te ha dado hoy, o sufrirás las consecuencias. Y las consecuencias, como puedes imaginar, no van a gustarte…

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