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Cawdor Ridge Walkers y Enforcer ‘Sanctioner’ Automata

Hoy toca Necromunda y tu cuerpo lo sabe, así que os enseñamos cómo ha sido montar y pintar estas miniaturas que llenan de escaramuzas tanto el Desierto de Cenizas como la laberíntica sub-colmena.

Byor al teclado, porque nos ha caído una de estas cajas, cortesía de Games Workshop, y qué menos que enseñaros cómo son y qué puede hacerse con ellas.

La casualidad de que yo tengo Palanite Enforcers, así que los autómatas me venían muy bien. Pero no tenía Cawdor. Había dos opciones, meterles picorsito, empezarme Cawdor, o pasárselos a Jaime, de Reserva de Maná. Elegí el camino fácil.

Como es el invitado os dejo su parte la primera.

Cawdor Ridge Walkers

Hoy me estreno (por escrito) en esta casa, para hablaros de la caja que lanzó Games Workshop hace algún tiempo, los Cawdor Ridge Walkers. Los vehículos de esta facción de Necromunda para su última expansión, Ash Wastes, con la que por fin salíamos al exterior. “Escoltas rápidos y acérrimos, armados con lanzas explosivas de caballero”, reza la descripción de estas nuevas miniaturas.

Lo que encontramos al abrir la caja es un kit de plástico multicomponente, con todo lo necesario para montar cuatro Ridge Walkers de los Cawdor, y diversas opciones para ello. En cuanto a las armas tenemos: pistolas automáticas, lanzas de fragmentación, lanzas perforantes y mayales para cada una de ellas, además de dos ametralladoras y dos pistolas automáticas recuperadas. Yo he optado por montar a dos con armas cuerpo a cuerpo (una maza y un “mayal” disco sierra), y otros dos con lanzas explosivas de caballería. Cada uno de los jinetes se compone de: Dos piezas de brazos, dos piezas de torso, dos de piernas, y la mochila, además de la cabeza, donde encontramos también varias opciones. Por lo que podremos aprovechar las que no usemos para agrandar nuestra reserva de bits. Algo que siempre es buena idea si queremos crear nuevos Cawdor, por ejemplo conversionando Skitarii del Adeptus Mechanicus, e incluso Flagelantes Imperiales del viejo Warhammer. En total son 100 piezas de plástico, además de las cuatro peanas ovaladas de 60 x 35 mm.

Para los andadores, pese a que la base es prácticamente la misma para los cuatro, con pequeñas variaciones en sus posturas, que viene establecida por las piernas que usemos, también disponemos de varias piezas para “maquear” estas minis tan chulas que parecen las piernas rotas de un Castigo del Penitente de las Adeptas Sororitas, al que le han acoplado un asiento de moto, y poco más… Y es que esta banda de Necromunda me gusta tanto precisamente por eso, porque tienen ese punto chapucero y chatarrero que consigue que todo funcione, aunque tenga pinta de ser basura espacial. Un poco como los orcos, pero sin ¡Waaagh!

 

 

 

En cuanto al pintado de las minis, podemos hacer dos distinciones. Por un lado los andadores, a los que he aplicado una base metálica, a la que luego le he dado un buen baño de tinta, en este caso Agrax Earthshade. Una vez secado, pincel seco con otro tono metálico al gusto. Y por último aplico un tono verdoso como Kabalite Green muy diluido, sobre todo en las partes con tornillos, remaches y juntas para simular corrosión, y también algo de marrón, también diluido para aportar un toque de óxido y envejecimiento al metal. Los detalles van un poco al gusto, aclarando los vendajes con gris y blanco, los cables con amarillo, muelles con un poco de marrón de la gama Contrast, de nuevo muy diluido, y para las placas de “carrocería”, le he dado una base de gris para poder aplicar después el Blood Angels Red de la gama Contrast, que luego he iluminado con el mismo color y un pelín de blanco. El toque final lo pone otro color Contrast, en este caso Warplightning Green, el cual uso mucho para mis Necrones.

 

Los pilotos (o jinetes) de estas arcaicas máquinas, también conocidos como Way-Brethren, llevan un pintado algo distinto. Y es que la base la he trabajado con imprimación gris, a la que luego he aplicado un baño de tinta, y una vez seca, empiezo a dar diversas capas de pincel seco. La primera de ellas con el mismo gris que la base, y las posteriores subiendo el tono hasta llegar casi a blanco. Cuando ya está a mi gusto, tenemos un excelente punto de partida para aplicar las pinturas que darán color. Un tono marrón anaranjado para unas prendas, marrón cuero para mochilas, otro tono rojo para otras partes de las túnicas, verde para los detalles, vendajes en blanco, gris para las armas, el cual uso mucho últimamente en lugar de tonos metálicos, y algún detalle más.

Para las peanas he utilizado gravilla y trozos de cartón a modo de adoquines, que he pegado con cola. Una vez seco he aplicado otra capa de cola diluida para fijar, y cuando ha secado lo he imprimado todo con gris. El siguiente paso ha sido aplicar un pigmento para simular la arena de las tierras baldías. Y cuando este ha secado, unas cuantas pasaditas de pincel seco con el mismo tono de la base. Y luego el mismo tono mezclado con un poco de blanco. El resultado creo que es bastante resultón, y son muy fáciles de hacer. Y es que una buena peana viste y mucho una mini. O al menos las mías, que no soy un gran pintor.

Y eso ha sido todo, que no es poco, en lo que respecta a mi primer artículo para La Voz de Horus, que espero os haya gustado.

 

Enforcer ‘Sanctioner’ Pattern Automata

¡Muchas gracias Jaime! Vamos allá con lo mío.

Aunque los había montado, aun no había pintado un solo Enforcer (vaya qué chorprecha), así que este proyecto me obligaba a elegir un patrón, y pintar. Pero lo primero es lo primero, el kit de plástico está compuesto de dos matrices clónicas, con las cuales puedes montar dos Autómatas.

Vienen con un montón de opciones, y tras consultar en el libro y ver que todas eran buenas, vi que tenía un problema. Pero analizando las piezas, vi la oportunidad de usar mis superpoderes magnéticos, y nada, me propuse magnetizarlas todas. Y resultó ser bastante fácil. Monté los dos autómatas y los dejé como veis abajo, con los brazos «desmontados». Encajan bastante bien en la bolita, y el anillo que tienen es fantástico para colar ahí los imanes.

Solo había que serrar la parte que iba a encajar dentro del anillo y cambiarlo por un imán. Si además ponía un imán en cada lado, pues mejor contacto magnético y más seguro iba a estar luego. Abajo el resultado, si le daba un golpe a la mesa o estornudaba, la fiesta de los imanes.

Teniendolo todo claro, tocaba empezar a pintar. Imprimación negra de AK, Gunmetal también de AK, Guilliman Blue, Chaos Abaddon, y bañito táctico en Nuln Oil, el truquito guarro de los campeones. Después daría algún detalle en rojo, y con contrast Yellow Iyanden para los focos. A algunas armas, un toque de Brass, también de AK.

El resultado final, el que veis a continuación. Puedo poner cualquier arma gracias al poder masivo y loco de los imanes, y ya tengo a mis primeros policías polis pintados, que quien sabe cuando jugarán.

Y hasta aquí este articulito que espero os haya resultado interesante. Nos vemos por el siguiente, y nuevamente, muchas gracias a Jaime por su parte dentro de esta entrada.

¡Os esperamos en nuestro stand en las Freak Wars 2023!

Podcast 339: Especial Freak Wars 2023