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Análisis Space Hulk: Deathwing

Aquí Byor de vuelta, trayendo un videojuego que ya llevaba tiempo esperando su momento a ser catado. Sí, ya sabemos que no hay ninguna novedad en cuanto a videojuegos, más allá del anuncio del Warhammer 40k Gladius, o el Necromunda Hive Wars que caerá en algún momento de 2018, pero resulta que tengo un montón de videojuegos de 40k en mi librería de Steam, y alguno de ellos merece su momento en esta web.

Si pensáis que solo los Ultras se pegaban sus buenos selfies, estáis equivocados. Y mucho.

Hoy vamos con Space Hulk Deathwing, que es un shooter en primera persona, en el que controlas a una escuadra de tres exterminadores del Ala de Muerte de los Ángeles Oscuros. Concretamente controlas al líder de la escuadra, un Exterminador Bibliotecario, que va junto a un Apotecario y un especialista en armas pesadas.

¿Por qué tres exterminadores en vez de cinco, os estaréis preguntando ya los más puretas? Es simple jugabilidad, la fórmula de protagonista y dos acompañantes está más que rodada y funciona (Mass Effect), y además, los escenarios en este juego suelen ser muy pasilleros y reducidos. Ya es muy complicado tratar de disparar a tus enemigos que vienen en tromba por un pasillo con dos exterminadores entrometiéndose, imagínate con cuatro.

Además la Inteligencia Artificial de tus compañeros deja bastante que desear, les encanta ponerse en medio para que no veas, darle la espalda a los genestealers en mitad de un ataque masivo, o tomar posiciones en las que no tienen linea de visión. Tendrás que estar dándoles ordenes constantemente, y afortunadamente eso está muy bien integrado, ya que son pocas órdenes y sencillas, y te ayudarán a sacarle el juego a esos dos pedazo de paquetes. De todas formas, las cosas claras, en esa escuadra el que arrasa eres tú, ya que tienes bastantes posibilidades de armamento, más según avanza el juego, y los poderes psíquicos son especialmente potentes. El de Incineración, que lo consigues muy pronto, es bastante increíble si lo lanzas a través de un pasillo llenito de enemigos.

Sin embargo, la mejor manera de librarte de los paquetes es jugarlo en multijugador, ya que puedes jugar este juego en cooperativo con hasta tres jugadores más. Y eso, con micrófono todos, tiene que ser divertidísimo y tremendamente inmersivo. Especialmente jugando de noche, con las luces apagadas y con cascos, y que alguien venga a molestarte de vez en cuando para que saltes de la silla. A ser posible alguien muy sigiloso y si nos ponemos muy exquisitos, con tentáculos o garras aceradas.

Ese que veis ahí es el Apotecario. Le encanta que los genestealers le acaricien.

 

¿Pero de qué va este juego?

La trama parece sencilla, pero se va complicando. Se te ha desplegado en un grupo de pecios donde se han encontrado naves de tiempos de la Herejía, entre las cuales hay naves de los Ángeles Oscuros. Sí, Ángeles Oscuros y tiempos de la Herejía, se masca la tragedia y los problemones para los hijos de Lion, que tienen que encargarse del asunto ellos antes de que algún Inquisidor meta las narices en el asunto. Pero claro, en el universo de Warhammer 40k solo hay guerra y todo es mortal, así que lo que parecía una misión sencilla resulta no serlo. El pecio está infestado de Genestealers, donde además hay híbridos para añadir variedad a la ensalada de tiros que se avecina.

Y por si fuera poco, según avanza la historia, sea lo que sea que esté pasando en ese lugar empieza a atraer la atención de una Flota Enjambre cercana. Lo que les faltaba…

 

Así que Genestealers ¿Y ya está?

Pues no, ya que según avanzas, van apareciendo más enemigos. Desde los híbridos, que te atacan con armas a distancia como ametralladoras y lanzamisiles, hasta diferentes tipos de Genestealer, con cualidades y aspectos diferentes que hace que no tengas que ir hacia adelante sin pensar. Por ejemplo hay uno que se hace invisible y te puede dar un sustito de vez en cuando, otro que aguanta un montón de castigo, los hay que escupen veneno… Se los han inventado, pero dan el pego de manera suficientemente convincente como para que yo, defensor de la Mente Enjambre, no ponga el grito en el cielo.

En ese pasillo hay una fiesta y estáis todos invitados.

 

Ya Byor, pero es que el amigo de un amigo de una revista de un youtuber me ha dicho que este juego tiene muchos problemas, que si me lo compro me quedo ciego y un señor vendrá por la noche y me robará mis marines.

Vamos a ver, el juego tuvo problemas cuando salió, haciendo que prácticamente no fuese jugable, y que propició que su precio cayera en varias ocasiones (que yo aproveché para hacerme con él). Todos esos problemas están resueltos, y el juego es divertido y jugable, especialmente divertido en multijugador, al no tener que estar pastoreando a los paquetes (aunque puede que tus amigos sean más paquetes, pero eso es un problema que tendrás que pulir tú). Especialmente es interesante si quieres experimentar en primera persona lo que experimenta un Exterminador en circunstancias parecidas a las del juego Space Hulk. O si te gustan los tiránidos y quieres ideas para conversiones, o simplemente ver lo mal que lo pasas cuando te atacan por todas partes, con esa perturbadora satisfacción de «oh sí, me están dando pal’ pelo, pero son mis bichos y me encanta«.

Además, como he comentado antes, el juego es bastante susceptible a caer en ofertas de Steam. Y las rebajas de navidad están a la vuelta de la esquina. No te digo nada y te lo digo todo…

Este análisis ha sido realizado por Byor (@ArisGP) con una clave de Steam que se compró para uso privado. Disponible en PC, PS4 y Xbox One

¿Os interesan estos análisis de juegos que no son novedades? Si nos lo hacéis saber en los comentarios, y os interesa alguno en particular, trataremos de traerlo.

Coge tus armas, hermano. Y al combate…

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