Análisis Dawn of War III

Aquí estamos, una vez más, con uno de esos análisis fresquitos de videojuegos basados en el universo de Warhammer 40k. Y sí, seguro que ya os imagináis por donde van a ir los tiros.

Buenos posters me marco

Sí, hoy toca el coco. Y lo traigo porque es el más nuevo, y porque es un gran ejemplo de cómo no hacer las cosas. Y mira que es un juego que quiere gustarme, pero la realidad es que no.  Y yo quiero que me guste, porque la saga viene de donde viene, y al final a pesar de toda la prensa que le ha caído le he querido dar una oportunidad. Pero no. Analicemos.

O no. Antes de empezar, me gustaría dejar claro que lo que voy a decir es mi opinión, y ya sabéis qué digo de las opiniones. Quiero hacer hincapié en esto, porque hace poco saltó la noticia de que la compañía que ha desarrollado este juego no iba a continuar dando soporte, y en el grupo de Facebook de “Warhammer 40k Castellano” hubo un post cruento en el que volaron las hachas sierra, garras afiladas y tiros de bolter. No pretendo levantar la misma polémica con este artículo, y confío en que la comunidad que hemos creado en La Voz de Horus sabe comportarse y dar su opinión sin sacar el cuchillo. Como dije en algún podcast, las opiniones son como los culos. Mientras no huela mal, todos son bienvenidos.

Dawn of War III es la continuación de la saga de videojuegos de estrategia de Warhammer 40k, aunque en este lo de la estrategia hay quien lo duda. Para mí ha sido más bien hacer un grupito para que tu héroe (que casi no necesita un grupo) no se sienta solo, y tirar hacia adelante para arrasar todo lo que pilles.

En este juego están los Marines Espaciales de los Cuervos Sangrientos, los Orkos y los Eldars. Y ya. Ah, y tiene superpesados. Super pesados, super pesados, super pesados… super pesados se han puesto, porque como estaban de moda en séptima edición, había que aprovechar el tirón y por supuesto también iban a estar en este juego.

Hablando de super pesados, ahí tenéis al Caballero Espectral, después del nerfeo que se ha comido no quiere salir en más fotos

 

¿Y qué nos vamos a encontrar en este juego?

Dawn of War III tiene una campaña en la cual se desarrolla la historia del videojuego, y el modo multijugador habitual en este tipo de juegos. Y las cosas como son, la campaña es una excusa para que aprendas a jugar, y te vayas al modo multijugador, donde hay pocos mapas, y donde tus héroes se van a dar de leches contra los héroes del enemigo. No es corta, pero tiene momentos denigrantes, como la base de los orkos que tienes que andar disparando para que, con el retroceso de un cañonazo que tiene adosado, se mueva por el mapa hasta tu base. Para qué ponerle ruedas cuando puedes hacer el cafre. Aunque visto de otra manera, es un método muy Orko.

Antes había zonas con cobertura, donde podías atrincherarte, ahora sigue habiéndolas, aunque no son tan dinámicas como lo eran antes, simplemente es una zona con un escudo que te protege, y obliga al enemigo a reventarlo, o a sacarte del escudo a tortazos. También hay unas zonas donde puedes pasar en sigilo, y esconderte. Pero que no te engañen esos elementos del escenario, la realidad es que en este juego, se juega lanzando gente contra el enemigo, a ser posible gente variada para que no te crujan con el piedra-papel-tijera, con tu héroe y tus unidades de élite atacando y apoyando, pero retirándose cuando reciben mucho daño ¿Os suena de algo este modo de juego?

Y en serio, lo digo de verdad, me gustaría decir algo más, algo bueno. Pero estaría haciendo esto más largo de lo necesario, y seguro que tenéis cosas mejores que hacer. Quizá podría decir que la interfaz me ha gustado, y que el manejo es agradable. Y es así, hasta que te pones a desarrollar las unidades, y el juego se vuelve un infierno al tener que ir unidad por unidad a activar la habilidad de turno. Si hay una manera fácil de hacer esto, nadie me lo ha dicho en ningún momento, y si no la hay, pues es el horror, al final acabas tirando de habilidades pasivas porque así no tienes que andar perdiendo el tiempo chiquiteando unidad a unidad.

Ojo al martillazo que va a clavar Angelos. Pega unos saltos que ni Sonic.

Pero vamos a ver ¿Qué ha pasado con Dawn of War III?

Pues lo que ha pasado es ni más ni menos que un clásico en la industria de los videojuegos. Aparece un videojuego, que tiene una fama tremenda y una base de jugadores colosal, y los que surgen después tratan de copiar la fórmula, más o menos descaradamente, para ver si rascan algo. Y por lo general, fracasan miserablemente. En el caso de Dawn of War III, se han restado factores del factor estratégico, para potenciar el factor MOBA (Multiplayer Online Battle Arena).

Podría daros algún que otro ejemplo más de esta tendencia, que soy perro viejo y ya he visto alguno que otro, como por ejemplo todos los juegos MMORPG que salieron después del World of Warcraft. TODOS son una copia en mayor o menor medida, e incluso algunos se destruyeron a sí mismos para parecerse al WoW (Como mi siempre recordado Star Wars Galaxies). Y ahora hay muchas compañías que andan detrás de hacer battle royales (a lo PUBG o Fortnite), o juegos enfocados a e-sports, que yo no sé qué tienen de interesantes. Será que me estoy haciendo viejo para esto.

Lo peor es que si querían hacer esto, no hacía falta estropear el juego base. Ya estaba hecho, con aquel modo de juego de Last Stand que tenía el Dawn of War II, y que en este juego por alguna razón no está. Podían haber potenciado eso, sin olvidarse de qué iba el juego original. O incluso podrían haber puesto otro modo de juego a parte para que hagas el mangurrián héroes contra héroes, con masillas por ahí molestando que se mueren con que los mires. De todas formas, Dawn of War III no es un MOBA total, pero que la evolución de la saga ha ido hacia eso, y su competencia es mucho más sólida. En esta saga, el héroe de turno cada vez ha sido más importante, y si encima vas con unidades de élite y superpesados, apaga y vámonos.

Orkos al mogollonazo.

Dando mucha importancia a los héroes y su gestión de habilidades, y una escasa importancia a quienes siguen al héroe, al mapa y a la interacción con el mismo, el juego pierde su gracia y se convierte en otra cosa distinta a la esperada. Que ojo, está bien que las sagas evolucionen, pero cuando lo hacen raro, pues ya no está tan bien. Que sí, que también había héroes en los anteriores, pero lo que hacías en el mapa, y las unidades que generabas, importaban más.

Y ojo, que este no es el único problema. Me parece fantástico que no estéis de acuerdo conmigo, y que este os parezca el RTS definitivo sin trazas de MOBA. Si ese fuese el único problema, no sería tan grave…. Pero es que hay más. Ya sabéis que a mí me gusta la variedad en los juegos de Warhammer, y precisamente es lo que más escasea en este. De hecho, es el Dawn of War que menos facciones trae de inicio ¿Para centrarse más en estas facciones? No, para sacarte los ojos a golpe de expansión y DLC. Que me parece fantástico que las compañías quieran prolongar la vida de estos videojuegos con contenido adicional de pago, pero no me parece tan bien querer estirar tanto el chicle, como están haciendo en Warhammer Total War, que me da grima lo que están haciendo.

Pero tristemente ya sabemos que no va a haber más expansiones ni nada, porque el público a estas alturas ya lo ha condenado, y no va a tener más contenido. Si hubiese tenido más facciones de inicio, como sí pasaba en los anteriores DoW, a lo mejor más gente le habría dado una oportunidad, y se habría aguantado el juego al tener más jugadores. Pero claro, si son tres facciones y una de ellas son los marines, que no paran de tener novedades y están hartos de gastar dinero ¿Cómo van a comprarse este juego? ¡Si ya no tienen dinero!

Un selfie y un poster. El plotter de Macragge está que arde

 

Aun así, oliéndome todo esto, y sabiendo que me la estaba jugando, he querido darle una oportunidad. He visto muchas veces en las que la mala prensa destruye un juego. Como Mass Effect Andromeda, que es peor que el Mass Effect 3 y tiene fallos notables, pero a mí me gustó mucho y lo disfruté bastante. Con DoW3, lo siento pero no me ha pasado lo mismo con este juego, y siento que he tirado el dinero.

Y si queréis más leña, no os preocupéis, que traigo un leño tremendo. No me iba a ir sin hablar de Gabriel Ángelos. Es alto como un Primarca, y da unos saltos que dan susto. Sobre todo cuando atacas con la habilidad del martillazo, que hace, ojocuidao, un salto mortal hacia adelante para estamparte el martillo ¡Qué innecesario! En palabras de Karan, parece que estás viendo un anime de marines espaciales. Y no, no me vale que me digáis que está en la armadura Mark P4t4t4 tartarosyokse. Es demasiado grande, no me cuadra, no tiene sentido. Y no me vengáis con que su primarca es Magnus…

Gabriel Angelos es capaz de mirar físicamente por encima del hombro a Guilliman.

En fin, ya sabéis lo que digo siempre, que esto es mi opinión, y la defiendo como si defendiera a mi culo. No lo recomiendo. Pero si está MUY barato, tiene una de vuestras facciones, y tenéis curiosidad, pues que no se diga que no estáis avisados.

Este análisis ha sido realizado por Byor (@ArisGP) con una clave de Steam que se compró para uso privado. Disponible solo en PC.

Recordad que vuestra opinión es bienvenida, pero vuestra bilis está mejor en vuestro hígado. Y si está ahí es porque os hace falta.

Y no me iba a ir sin hablar de esto. Vale que las proporciones en los Marines siempre han estado regular, pero esto juega en otra liga…

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Las puntuaciones de La Voz de Horus

FIDELIDAD AL TRASFONDO
3/5
JUGABILIDAD
3/5
GRÁFICOS
4/5
SONIDO
4/5
INTERÉS
2/5
VARIEDAD FACCIONES
2/5

2.86

Average
2.86
Lo mejor y lo peor:

Lo mejor: Las tres facciones son muy diferentes entre sí. Las batallas son muy espectaculares. Lo peor: Pocas facciones. Demasiada importancia a los heroes. Pierde modos de juego. Se acerca peligrosamente a ser un MOBA, dejando de ser RTS. Ya no va a tener soporte.